Todo sucedió en un parpadeo, justo cuando el oleaje del lago comenzaba a ganar fuerza. Ahí estaba él, un valiente Firulais que no lo pensó dos veces al divisar una pequeña mancha oscura luchando desesperadamente por mantenerse a flote en medio del agua. Mientras los humanos apenas procesábamos la gravedad de la situación, este noble compañero ya se había lanzado al resc
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