Justo en el segundo cinco de este metraje, la mirada de este Firulais japonés lo dice todo: hay un plan maestro detrás de esas orejas puntiagudas y esa expresión de “yo no fui”. No estamos viendo simplemente a un perro realizando un truco para obtener una galleta; es la manifestación pura de una de las razas más enigmáticas del Reino Animal demostrando que su cerebro funciona a una frecuencia distinta. Es ese preciso instante donde la cámara captura una chispa de consciencia que nos obliga a preguntarnos quién está realmente al mando en esa relación.
Para entender a estos bellos ejemplares, debemos sumergirnos en sus raíces: el Shiba Inu es una de las seis razas originales de Japón y, científicamente, se ha comprobado que es una de las más cercanas genéticamente al lobo gris. A diferencia
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