“Ver esa carita de asombro absoluto me devolvió la fe en la felicidad más pura”, comentó un usuario conmovido al ver las imágenes. Y es que no es para menos, familia de El Mascoticiero. Hay algo profundamente transformador en observar a un ser vivo interactuar con un fenómeno natural que su instinto no alcanza a comprender del todo, pero que su corazón abraza con una energía desbordante que nos contagia a todos a través de la pantalla.
Aunque el video nos muestra la sorpresa en Louisiana, un estado donde el frío extremo es una rareza, hay un trasfondo biológico fascinante detrás de esta escena. Los caninos poseen en sus almohadillas unos receptores sensoriales llamados corpúsculos de Pacini, los cuales son extremadamente sensibles a las text
¿Te gustó? ¡Compártelo con tus amigos amantes de los animales!