¿Sabían que un perro tiene hasta 300 millones de receptores olfativos, pero que su capacidad de asombro visual puede ser igual de potente? Para Ben, un noble Firulais acostumbrado al sol incandescente y las palmeras de Florida, el mundo cambió de color en un abrir y cerrar de ojos. Tras recorrer miles de kilómetros hacia el norte, este peludo se enfrentó a un fenómeno meteorológico que para muchos es rutina, pero que para él representó el descubrimiento más grande de su vida, recordándonos que la felicidad suele esconderse en las cosas más simples.
Aunque el video captado por Cheryl Yoder nos muestra la sorpresa pura, detrás de esos saltos hay una explicación fascinante sobre la adaptación. Los
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