En el segundo tres de este metraje, lo que parecía ser una tranquila cena familiar se transforma en un caos absoluto de ternura y velocidad. Justo cuando el último bocado de alimento desaparece, estos pequeños gurruminos activan un interruptor invisible que los lanza a una carrera desenfrenada por toda la habitación, recordándonos que en el mundo animal, la paz es solo el preámbulo de la acción más divertida.
Lo que estamos presenciando tiene un nombre científico: FRAPs (Periodos de Actividad Frenética Aleatoria), aunque popularmente todos los conocemos como “zoomies”. Los felinos, al ser depredadores crepusculares por naturaleza, están diseñados para conservar energía durante sus largas siestas de hasta 16 horas.
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