“Parece que está visualizando su destino como un piloto de Fórmula 1”, comentó un usuario asombrado al ver la imperturbable postura de Fuku. Y es que no es para menos, familia; ver a este ejemplar de Shiba Inu sentado en el asiento del copiloto, con la mirada fija y una solemnidad casi religiosa mientras la música suena de fondo, nos ha dejado a todos con la boca abierta. No es solo un perro esperando un paseo; es un Firulais que parece estar entrando en un estado de zen profundo antes de enfrentar el asfalto japonés.
Para entender a Fuku, debemos recordar que los Shiba Inu no son cualquier raza; son considerados “los gatos del mundo canino” por su independencia y temperamento reservado. Originarios de las montañas de Japón, poseen una agudeza sensorial superior y una dignidad que pocas razas igualan. Curiosamente, estudios de la Universidad de Glasgow sugieren que los canes tienen preferencias musicales que afectan su ritmo cardíaco. Los
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