“¡Alguien dele un premio a la paciencia de ese perro ahora mismo!” es el grito unísono de miles de usuarios que se han quedado boquiabiertos ante la serenidad de este gigante dorado. Es casi imposible no sentir una mezcla de risa y compasión al ver cómo un pequeño torbellino de cuatro patas intenta, sin éxito, sacar de sus casillas a un mentor que parece haber alcanzado el nirvana perruno en medio de la sala.
Lo que estamos presenciando en estas imágenes no es solo “ternura”, es genética pura en acción. El Golden Retriever fue criado originalmente para cobrar presas sin dañarlas, lo que les otorgó la famosa “boca blanda” y un temperamento extremadamente dócil que los hace
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