En el segundo tres del metraje, el corazón de miles de internautas se detuvo por un instante. Una nariz húmeda apenas sobresalía entre las aguas turbulentas de una inundación que no daba tregua, marcando el límite entre la vida y la tragedia. Era el último aliento de una pequeña alma a punto de apagarse, cuando de pronto, la cámara capta el momento exacto en que un joven se lanza al lodo sin pensarlo dos veces. No hubo cálculos de riesgo ni dudas; solo un impulso primario de protección que transformó un desastre natural en una
¿Te gustó? ¡Compártelo con tus amigos amantes de los animales!