“¡Es como si estuviera caminando sobre nubes de azúcar!”, fue el comentario que más eco hizo entre quienes fuimos testigos de esta escena. Hay momentos en la vida que definen nuestra relación con el mundo, y para este pequeño cachorro, el frío no fue un obstáculo, sino un portal hacia un universo de juegos totalmente desconocido. Ver esa carita de asombro nos recuerda por qué amamos tanto contar estas historias en El Masc
¿Te gustó? ¡Compártelo con tus amigos amantes de los animales!